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Los efectos del Coaching en la educación superior

El liderazgo y autonomía, impulsados por el coaching, se adaptan a la praxis universitaria para revolucionar la perspectiva del profesional exitoso.

COACHING EPGUTP

 

Restringir el campo de acción de un docente universitario a la transmisión elemental de conocimientos teórico-prácticos, rebate el propósito educativo moderno de convertir a los estudiantes en agentes de cambio. El mercado laboral no solo demanda egresados expertos en su oficio, sino también profesionales comprometidos con la innovación, la sostenibilidad de sus propósitos y el liderazgo.

Para cumplir con ese fin, las tendencias en educación superior proponen complementar la didáctica universitaria con herramientas inspiradas en el coaching. Según palabras de Alyce Johnson, del Massachusetts Institute of Technology (MIT), esta disciplina se basa en la gestión del rendimiento de sus beneficiarios, a través de la retroalimentación de un mentor o coach que:

  • Genere un clima genuinamente motivador para el rendimiento
  • Optimice la correspondencia entre el rendimiento real y el esperado
  • Aumente la probabilidad del éxito al proporcionar retroalimentación, reconocimiento, claridad y apoyo oportuno.

¿Por qué adaptar entonces los fundamentos del coaching al ejercicio de una enseñanza de calidad? El contexto crítico del sector universitario alienta a reformular el sistema académico: una nota publicada en la agencia Andina indicó que, de la proyección de 300 mil postulantes a diversas universidades en el 2017, entre 40 mil y 50 mil jóvenes abandonarían sus estudios universitarios ese año. Por otro lado, cifras del INEI publicadas el año pasado en RPP, afirmaron que el desempleo de los egresados universitarios, llegó increíblemente al 9.6%.

¿Cómo enraizar las bases del coaching a la praxis pedagógica para mitigar esta situación? La crisis universitaria adjudicada al bajo desempeño académico y desenvolvimiento en el mercado laboral, puede ser revertida desde las aulas con el docente realizando la labor de coach educacional. Un artículo en el diario La Razón de España a cargo de María Mikhailova, emplaza que el coaching impartido por el maestro universitario, desarrolla el optimismo y enfoque en el crecimiento y la contribución del alumnado. Además, organiza, establece prioridades y hace al profesional ser capaz de aclarar sus objetivos y crear un plan de acción para alcanzar sus metas. En síntesis: genera en él un estado mental sostenible de éxito y superación.

Desde la perspectiva del educador, así mismo, se obtienen grandes ventajas al comprometer al estudiante con el ideal del éxito. Según el especialista Santiago Moll, el coaching educativo les aporta:

  1. Potencial: descubrir el potencial del estudiante y darle sostenibilidad por iniciativa propia es la meta primordial.
  1. Conciencia: dice Moll al respecto que lo que hace el coach educativo, en lugar de dar órdenes, es transformar la obligación, por responsabilidad personal y elección. Cada vez se trata más de aumentar la conciencia para aumentar la independencia y la responsabilidad de los estudiantes.
  1. Responsabilidad personal: hacer que el estudiante interiorice los beneficios que puede obtener a partir de la solución de sus problemas, lo catapulta a obtener mayor independencia y a su vez, mayor libertad al momento de tomar sus propias decisiones.

“El coaching no consiste en enseñar, sino en crear las condiciones necesarias para aprender”, sugiere el famoso coach John Withmore. La Maestría en Docencia Universitaria y Gestión Educativa de la EPGUTP, plasma en su malla curricular el coaching como punto disruptivo en su enfoque didáctico, con el fin de implementar estrategias que faciliten la mediación del conocimiento para transformar a los líderes en agentes de cambio. ¿Te atreves a revolucionar el ecosistema universitario desde las aulas? ¡Anímate junto a nosotros!