Si tuvieras que grabar un video para verlo en el año 2032, ¿qué historia te contarías? ¿Qué anécdotas de tu vida estarían en ese resumen? Estas fueron las preguntas que respondieron los responsables de “Marca Perú”, para crear uno de los comerciales peruanos más premiados, gracias a un buen storytelling.

“Recordarás a Perú” era el mensaje principal de la pieza publicitaria para atraer a turistas extranjeros, pero el objetivo se logró a partir de armar una historia que mezcla a un protagonista, un giro inesperado y varias apelaciones emocionales.

Todas estas características son parte de las técnicas claves para usar de forma eficiente el storytelling. Pero lo más importante es que pueden servir para el plan de marketing de tu empresa, para que presentes a tu compañía ante un grupo de inversionistas o incluso, para venderle los objetivos del plan anual a tu propio equipo de trabajo.

El storytelling en las empresas puede ser útil para atraer a un mayor número de clientes y colaboradores, para mejorar la reputación ante la opinión pública y también para promover una mejor aceptación de cambios a lo interno de la organización. El storytelling tiene muchas ventajas para las empresas de hoy y por eso, aquí te presentaremos cinco técnicas para aplicarlo.

¿Qué es el storytelling?

Es un método para contar una historia y conectar, de forma auténtica, con la audiencia. El objetivo es que quienes escuchen la historia puedan sentirse identificados y emocionados para que el mensaje llegue. Sin importar si se trata de una historia contada en un video, un texto o una presentación pública.

Esta herramienta está inspirada en el canon clásico del filósofo griego Aristóteles sobre cómo contar una historia. De modo que es importante que el desarrollo de la misma cuente con un inicio, un conflicto, un punto clímax y, por supuesto, un final.

Los otros elementos claves para aprovechar al storytelling pasan por incluir cualquiera de estas técnicas:

Centra todo en la emoción

Identificar el centro emocional y mostrarlo de la mejor manera suelen ser los puntos más difíciles de conseguir a la hora de contar una buena historia.

Para lograr este objetivo, lo primero que debes preguntarte es cuál es la emoción que quieres transmitir. ¿Alegría? ¿Felicidad? ¿Justicia? ¿Melancolía? ¿Enojo? Sin importar si se trata de una emoción positiva o una negativa, la clave está en tener presente que las historias dependen de esto y no, de la cantidad de información o datos que se cuentan.

Crea una secuencia lógica

Hablar del inicio, el arco central y el final de una historia es algo que repiten los escritores de ficción y los publicistas. Ellos saben que las audiencias necesitan entender, de forma clara y rápida, en qué punto se les presentan a los protagonistas y cómo avanzan en medio de la aventura.

Para esto, es importante que te tomes unos minutos y crees una estructura básica sobre lo que sucederá en tu historia y lo dividas en una secuencia lógica, que luego podrás desarrollar con mayor profundidad.

Incluye un conflicto

El desarrollo de la trama de la historia solo tiene sentido si a los protagonistas se le presenta un conflicto o un obstáculo. Esto no quiere decir que para contar una buena historia se requiera incluir siempre a un villano, un conspirador o unos dragones.

Todo lo que se necesita es un problema que se resolverá en la medida que avance la historia. Aquí es importante resaltar que el clímax de la historia está asociado a ese punto en que el obstáculo parece insuperable hasta que se produce una revelación. Resolver el conflicto es la fórmula más natural para terminar tu historia.

Olvídate de las moralejas

Un factor que nunca debes subestimar a la hora de contar una historia es la importancia de la identificación entre el protagonista y la capacidad de la audiencia para descubrir qué ganaron o cómo se transformaron los personajes a lo largo de la aventura.

Las buenas historias no incorporan una larga moraleja al final. Por el contrario, la audiencia debe comprender por si misma cuál es la gran enseñanza de la historia.

Usa lenguaje sencillo

Suele pasar que hay muchas personas que tienden a incluir una serie de palabras rebuscadas o sinónimos rimbombantes a la hora de narrar sus historias. Lo importante es recordar es que el storytelling solo se trata de buena comunicación y de conexión, por lo que la mayor ayuda estará siempre con las palabras sencillas y las ideas cortas.

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Autor
PostgradoUTP

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