¿Qué es y cómo ha cambiado la enseñanza?

Seguro has escuchado que hoy en día el aprendizaje centrado en el estudiante está cambiando la forma de enseñar. Sin embargo, todavía existen dudas sobre qué es exactamente y cómo aplicarlo. Después de todo, la prioridad de los docentes siempre han sido los alumnos. Entonces, ¿cuál es el verdadero cambio que implica este método?

 

¿Qué es el aprendizaje centrado en el estudiante?

Para empezar, se trata de un cambio de perspectiva. El foco de la clase pasa de estar en el docente a situarse en el alumno.

Cuando imaginamos un aula de clases tradicional, el maestro es la figura protagónica y los alumnos actúan como público. En el aprendizaje centrado en el estudiante no hay público, los alumnos son los propios protagonistas de su proceso de aprendizaje y el docente se convierte en un guía que los ayuda a transitar por ese camino de descubrimiento.

Este enfoque privilegia la individualidad de los estudiantes, en lugar de penalizarla como ocurre en la educación tradicional. También toma en cuenta los factores externos que influyen en el proceso, bien sean cognitivos, afectivos, relacionados al desarrollo, factores personales y o sociales.

Cuando se trata de poner al estudiante en el centro del proceso de aprendizaje, se toman en cuenta sus rasgos de personalidad, sus experiencias previas, lo que le interesa, lo que le motiva, cuáles son las capacidades con las que cuenta y qué es lo que realmente necesita aprender.

¿Cómo aplicarlo en el aula?

Ahora, cómo lograr este nivel de especificidad en el aprendizaje de forma eficiente en un aula de clases con varios alumnos. Pues se requiere una metodología que cambie por completo desde la estructura de las clases hasta el performance de docentes y alumnos.

En el aprendizaje centrado en el estudiante, este se empodera y se hace responsable de su proceso. Al estar en control de su forma de aprender, el alumno puede decidir a qué ritmo ir y cuánta información procesar.

Por eso, las nuevas metodologías que ponen el foco en el estudiante, demandan de este una participación activa como ver videos o hacer lecturas antes de las clases, no después como dictan las asignaciones de la educación tradicional.

De este modo, el estudiante llega a las sesiones con un conocimiento previo que ha despertado su curiosidad, por lo que está más inclinado a participar en la clase, mientras el docente orienta la sesión y ya no a dar toda la lección, sino a profundizar en ejercicios prácticos, aclarar las dudas y exponer conceptos que complementen lo que el alumno aprendió por sí mismo.

Esta inversión de la ecuación abre un espacio para el debate y la discusión de ideas que potencian el aprendizaje del alumno y que la educación tradicional, con el profesor dictando cátedra sin parar durante una hora, no tiene.

El rol del docente

Se cree erróneamente que en esta nueva versión de la educación, el profesor asume una figura pasiva cuando, en realidad es más importante tener educadores despiertos, atentos al aprendizaje del alumno y prestos a brindar en el aula las pautas que guiarán el proceso.

Los maestros, asumen la tarea de conocer la realidad y las particularidades de cada alumno para comprender su proceso de aprendizaje y poder orientarlo de forma adecuada.

La evaluación es otro aspecto que cambia en este modelo: El docente tiene en sus manos la responsabilidad de evaluar a los alumnos en función de sus capacidades y progresos, tomando en cuenta quién es, sus fortalezas y puntos de mejora.

Otro aspecto importante es que en este tipo de aprendizaje el alumno también forma parte de la evaluación, teniendo incluso la posibilidad de decidir cómo prefiere demostrar los conocimientos adquiridos en función de sus capacidades.

Adicionalmente, mantiene la responsabilidad de liderar al grupo y de transmitir los aspectos básicos que el estudiante necesita recibir de una figura de autoridad como los valores, normas e, incluso la propia metodología de aprendizaje.

 

Los antecedentes de este método

Esta nueva manera de hacer las cosas no es tan nueva como se piensa. Teóricos como John Dewey, Jean Piaget, Lev Vygotsky, Carl Rogershan y Maria Montessori han enfocado su trabajo en entender cómo aprenden los estudiantes y la importancia que tienen para ellos las actividades previas antes de llegar al aula y la interacción con el conocimiento de forma independiente.

Al tener un marco teórico sólido, este método ha recibido una acogida importante en la enseñanza actual y está siendo aplicada cada vez más. Por ello, la Maestría en Docencia Universitaria y Gestión Educativa de la Universidad Tecnológica del Perú, está aplicando este método para que el estudiante aprenda y viva una experiencia de aprendizaje centrado en él.

Autor
PostgradoUTP

ESCRIBE UN COMENTARIO