La Gestión Pública en el Perú requiere transformarse para alcanzar la satisfacción de los ciudadanos. Estos cambios no son posibles a corto plazo, se requieren de objetivos pequeños que, al cumplirse, generen grandes ajustes. 

En el país existe una Política Nacional de Modernización de la Gestión Pública, desde agosto de 2022, que espera aplicar el trabajo multidisciplinario innovación y transparencia. 

Para ponerla en acción es necesario un plan integral, con metas y objetivos claros, según el territorio y la población que se quiera atender. 

Aprovechar los procesos administrativos públicos para generar satisfacción en el usuario final (el ciudadano) debe ser el objetivo principal tanto de las instituciones como de los funcionarios.

Es imprescindible orientar la Gestión Pública a los resultados; así como apostar a la eficiencia, al diseño correcto de estrategias y acciones que tengan como norte solventar los problemas que afecten a una población. 

Procesos de Gestión Pública: ¿cómo implementar mejoras?

El Estado es el rector principal de las entidades públicas, de su administración y gestión. Por lo tanto, es responsabilidad de la administración pública ejecutar prácticas óptimas, oportunas y que tengan como foco al ciudadano.

Si bien el desafío radica en promover una cultura de mejora continua tanto en las instituciones como en los usuarios, sus objetivos deben aterrizarse a contextos específicos. De igual forma, se debe tomar en consideración las diversas instituciones, como ministerios, gobiernos regionales y locales, al sector privado y la participación ciudadana para trazar ejes de acción.

Para poner en práctica una buena gestión pública deben implementarse procesos definidos. A continuación te mostramos algunos de ellos. 

redirigirla gestión pública a lo realmente prioritario como salud y educación

1) Redirigir las políticas a las prioridades

Si bien el foco está en las personas, hay que disminuir la cantidad de aspectos a resolver, delimitarlos. Por ejemplo, si existen veinte ejes de prioridad puede que existan desajustes en el cumplimiento de objetivos en cada uno; ya sea por falta de presupuesto, de personal capacitado o de tecnología.

El proceso de gestión pública debe orientarse a áreas donde existan más falencias, como la educación, la salud, la pobreza, la seguridad ciudadana, entre otras. Para ello es esencial contar con datos estadísticos objetivos, análisis exhaustivos y también la opinión de los ciudadanos.

Enfocarse en las áreas prioritarias contribuirá a tomar mejores decisiones, comprender las diferentes características socioeconómicas, geográficas y culturales del entorno para brindar soluciones acertadas y funcionales.

2) Definir metas concretas por área

En los procesos de gestión ciudadana la gestión de proyectos o Project Management es fundamental para definir metas concretas y aplicar rutinas sistemáticas de trabajo que beneficien el cumplimiento de estas. 

Es recomendable definir los objetivos específicos y así tener la posibilidad de medir su cumplimiento a mediano y largo plazo.

La planificación estratégica define prioridades y establece cronogramas factibles en el tiempo. Asimismo, si existen metas también existen indicadores de desempeño que deben revisarse periódicamente para ajustar lo necesario.

3) Determinar a los responsables de los proyectos

En la administración pública el liderazgo y la innovación son indispensables para la eficiencia. Por eso deben existir personas que monitoreen los progresos de las estrategias y que puedan redireccionar el rumbo en caso de encontrar factores que retrasen los proyectos.

Un buen gerente de proyecto mantiene los canales abiertos de comunicación, los incentiva y responde a las expectativas y necesidades de los stakeholders.  De igual forma, este enfoque gerencial se relaciona con el compromiso hacia el otro, con brindar apoyo de gestión y revisar los indicadores.

Los responsables tienen que basar sus decisiones en la cultura de la evidencia y en aspectos prácticos que se hayan determinado luego de un complejo análisis. También deben garantizar la participación de todos los involucrados, la rendición de cuentas y la probidad.

La automatización de los procesos conduce a una gestión pública digital

4) Gestión Pública por resultados: una cultura del beneficio 

La administración pública requiere una mirada de empoderamiento de los colaboradores; y de liderazgo para promover eficacia, eficiencia, confianza y legitimidad. 

La Gestión Pública debe orientarse a resultados que generen conexiones intersectoriales e intergubernamentales, soluciones articuladas por diversos entes.

Para orientar la gestión pública por resultados debe analizarse la satisfacción de la ciudadanía, trabajar en combinación con legisladores y otros entes gubernamentales que también tengan participación en las soluciones. 

5) Gestión Pública digital 

La digitalización de la Gestión Pública es otra de las tareas urgentes del área. Automatizar procesos y brindar un buen servicio digital forma parte del cambio de paradigma que requiere la función pública y que los ciudadanos está exigiendo. 

Un buen funcionario público comprende lo integral de su labor y busca la ejecución de una gestión pública moderna, transparente, realista, en constante evaluación y mejora continua.

Ante una Gestión Pública moderna, los funcionarios deben educarse para comprender el entorno y proponer acciones factibles, comprometidas con la transformación y con los ciudadanos. 

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Autor
PostgradoUTP

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