La inversión pública es, ante todo, una gran responsabilidad de quienes forman parte de la estructura estatal. Lograr, además, que estas inversiones sean eficientes y tengan un impacto en el Producto Interno Bruto (PIB) del país, es la meta dorada de quienes se dedican a la gestión pública.

¿Cómo seleccionar los mejores proyectos? ¿Qué metodología seguir durante la ejecución del programa? ¿De qué forma integrar cada proyecto de inversión pública con el presupuesto a corto y a mediano plazo del Estado? ¿Cuáles son los mecanismos de control interno y transparencia a usar durante el desarrollo del proyecto?

El reto de una inversión pública eficiente tiene muchas aristas. La buena noticia es que todos los ejecutivos públicos pueden apoyarse en el conocimiento de un grupo de economistas, administradores y politólogos que marcaron una senda para lograr que cada dólar público invertido repercuta en el crecimiento económico del país.

Por eso, hoy queremos presentarles los 4 pasos más importantes para hacer una inversión pública eficiente. Desde cómo seleccionar un buen proyecto de inversión, hasta la fase de cómo presentar los resultados obtenidos ante la ciudadanía para mantener la transparencia y las cuentas claras.

Lo primero es revisar el consenso sobre lo que se conoce, de verdad, como una inversión pública con oportunidad de impactar en el crecimiento económico.

 

 

¿Qué es la inversión pública eficiente?

A diferencia de lo que ocurre en las empresas privadas, todas las inversiones públicas están bajo la mirada de la ciudadanía, la prensa, los bancos internacionales que brindan algunos financiamientos y de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) enfocadas en el área de cada proyecto.

La eficiencia de estas inversiones es punto crucial. Un estudio hecho este año por el Fondo Monetario Internacional (FMI) señaló que las economías de los países en desarrollo con bajos ingresos pierden, en promedio, 40% del retorno de sus inversiones públicas en infraestructura debido a la falta de eficiencia.

Los países con menores ingresos son quienes más oportunidades desperdician con sus inversiones públicas, si se les compara con el resto. Los países catalogados como economías emergentes, por ejemplo, Brasil o Turquía, solo pierden 27% del retorno en sus inversiones públicas en infraestructura, mientras que los países con economías avanzadas, como Alemania o Francia, solo tienen una pérdida equivalente al 13%, de acuerdo al mismo estudio del FMI.

Para evaluar si un proyecto de inversión pública en infraestructura es eficiente, se tiene que considerar si antes de empezar el proyecto el organismo público contaba con: el terreno, el presupuesto, el equipo profesional, la disponibilidad de equipos y maquinarias en estado operativo, el estudio de datos sobre el beneficio en costo y oportunidad, así como el régimen de costo de mano de obra.

La inversión pública eficiente está definida por aquellos proyectos donde se establece la disponibilidad de los recursos económicos y el capital humano necesarios para cumplir con el cronograma.

Además, se trata de proyectos que tienen el potencial de impactar en una mejor calidad de vida y en el crecimiento económico del país donde se ejecutan.

Otra manera más sencilla de definir a la inversión pública eficiente es cuando la variación en los costos entre lo programado y lo ejecutado al final del proyecto es mínima, considerando los materiales, la mano de obra, los gastos generales y el tiempo de ejecución.

Como vemos, lo que marca la diferencia entre una inversión pública eficiente y una ineficiente, es la planificación y el cumplimiento de los objetivos.

 

 

¿Cuáles son los pasos para hacer una inversión pública eficiente?

Casi igual a lo que sucede con cualquier otra área gerencial, el secreto para obtener los mejores resultados es hacer un buen trabajo preliminar de evaluación y análisis de las variables, para luego tomar las mejores decisiones para la ejecución del proyecto.

Los pasos más importantes son:

Paso 1: Planificación

Esta primera fase incluye la capacidad para identificar proyectos que puedan insertarse en los lineamientos de los planes nacionales o sectoriales ya existentes. Esto es clave porque así los gerentes públicos se cercioran de que su programa también responda a los objetivos más amplios del Estado.

Otro punto esencial en esta etapa es la evaluación preliminar de los recursos tanto económicos como de profesionales, técnicos y asesores que serán imprescindibles para completar de la mejor manera la gestión de ese proyecto.

Los gerentes también necesitan incluir en su planificación todo lo concerniente a la colaboración y la coordinación con otras entidades estatales, que pueden ayudarle en la experticia en un determinado proyecto.

Paso 2: Presupuestos

No solo se trata de definir cuál es el monto total que le fue asignado al proyecto desde la esfera nacional o regional. En este período, es esencial definir el estimado para cada pequeño segmento de los gastos asociados al proyecto de inversión pública.

Es imprescindible considerar si existen algunas reglas fiscales especiales para la localidad o el sector, que pudieran incrementar el presupuesto.

Además, en este paso también debe establecerse un esquema de cómo serán los flujos de entrega de recursos conforme avance la ejecución de las distintas fases del proyecto.

Por ejemplo, es crucial que se piense cómo se financiará el mantenimiento de una obra, una vez se concluya su construcción. Pensar en el futuro también forma parte de una gestión pública eficiente.

Paso 3: Procedimientos

Si bien la fase de ejecución de una inversión pública varía de acuerdo al sector, hay elementos claves de la estructura que se repiten en todos los ámbitos y que necesitan monitorearse de forma rigurosa a lo largo de todo el proyecto.

¿Cuáles serán las adquisiciones previstas? ¿Cómo se coordinarán estas compras públicas con la disponibilidad de fondos en el presupuesto? ¿Quiénes serán los gestores de la cartera y qué criterios de supervisión se establecerán? ¿Cómo será el seguimiento de los bienes públicos?

Estas son algunas de las preguntas que necesitan contestarse antes de escribir el procedimiento final, que se seguirá para la implementación de una determinada inversión pública.

Paso 4: Mediciones

Fijar cuáles serán los índices para reportar los avances en el proyecto y establecer un cronograma de publicación para rendir cuentas son dos tareas claves, para que una inversión pública pueda considerarse no solo eficiente sino también transparente.

Estos datos claves que se medirán y reportarán en fases programadas necesitan ser fáciles de obtener y muy sencillos de entender. Tanto para la cadena de gestión pública como para la ciudadanía en general.

Todos estos pasos para una inversión pública eficiente forman parte de una metodología probada en distintos países de América Latina. Sin embargo, la parte más difícil siempre es superar la brecha que existe entre el diseño de un proyecto y la práctica aplicada.

En la Escuela de Postgrado de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), diseñamos la Maestría de Gestión Pública para aquellos que buscan aprender no solo las teorías más modernas, sino también compartir con otros gerentes públicos cómo invertir cada vez mejor los recursos públicos para aportar al crecimiento del país.

Esta maestría en gestión pública, de hecho, fue pensada para que los profesionales interesados en diversos roles ligados a la esfera estatal puedan formarse para mejorar su rendimiento y eficiencia en proyectos de distintos sectores. ¿Listo para asumir el reto de un nuevo nivel educativo? Escríbenos para conocer más detalles.

Autor
PostgradoUTP

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