La mentalidad de crecimiento es un término que se ha hecho cada vez más frecuente. La autora, psicóloga y catedrática de la Universidad Stanford, Carol Dweck, la ha definido en sus diversas publicaciones y conferencias como la mentalidad de aquellos que creen que las habilidades más básicas pueden mejorarse.

¿En qué consiste el mindset y cuál es su impacto en la vida de las personas? Este es un pilar básico para sacar adelante los proyectos, en cualquier área.

En su podcast, Lilipodcast, la directora de la Escuela de Postgrado de la UTP, Liliana Alvarado, define la mentalidad como las creencias, percepciones y maneras de enfrentar los miedos y los desafíos. Podemos identificar la mentalidad que estamos teniendo en el esfuerzo que ponemos para superar los retos, en nuestra actitud hacia ellos.

Gracias a nuestra plasticidad cerebral y capacidad de aprendizaje, la mentalidad no es inalterable. Podemos transformarla con acciones y salir de la zona de confort para alcanzar el máximo potencial aunque, con total seguridad, nos equivoquemos en el proceso.

¿Qué es la mentalidad de crecimiento?

Las personas con un mindset enfocado a crecer son aquellas que toman riesgos y encuentran oportunidades para desarrollar sus atributos de forma continua. Por otro lado, las personas con mentalidad fija son las que consideran su personalidad, habilidades e inteligencia como estáticas o imposibles de modificar.

Una persona con mentalidad fija es adversa a los riesgos, no abandona la zona de comodidad porque tiene mucho miedo al fracaso. Es alguien proclive a pensar de forma negativa, con pensamientos como “No puedo”, “No soy suficiente”, “No daré la talla”, “Es demasiado riesgo”o “No tengo que hacerlo”.

Si bien las personas con mentalidad de crecimiento sienten miedo e incertidumbre, son más perseverantes pues accionan para el desarrollo de sus habilidades. Un ejemplo de persona con este mindset es Michael Jordan, quien escuchó de un entrenador que no sería jugador profesional porque no era bueno.

Salir de la zona de confort: identificando la mentalidad

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La mejor forma de fomentar una mentalidad de crecimiento y apostar por su desarrollo consiste en la autoconciencia. Identificar y comprender cuál es la forma de pensar, cuáles son los comportamientos ante los desafíos y reconocer cuando se tiene una mentalidad fija.

Una persona con mentalidad de crecimiento comprende que no existe una única oportunidad para todo y que no se logra el éxito a la primera y de manera perfecta. Por el contrario, valora el cambio y la adaptación como herramientas para alcanzar sus metas. Esta persona gestiona el miedo para cruzar los puentes que no permiten expandir su mentalidad.

A diferencia de una persona con mentalidad fija, abraza el proceso de autodescubrimiento, el aprendizaje permanente y la imprevisibilidad. No obstante, no lo hace a ciegas ya que adapta su mindset al aprendizaje continuo y a desarrollar la resiliencia para afrontar las circunstancias.

¿Cómo entrenar la mentalidad de crecimiento?

Salir de la zona de confort es el primer paso para el desarrollo personal. Como señala Liliana Alvarado: la mente se educa, se transforma y se alcanza con ella nuevos territorios. Para ello debes:

Aceptar los desafíos

Los retos son oportunidades para aprender y crecer, son ocasiones que llevan a la superación. Desarrollar la capacidad de resolver problemas, ajustarse al contexto de forma positiva y tomar decisiones de manera estratégica, es el resultado de sumergirse en retos.

El esfuerzo lleva al progreso

Ser perseverante, esforzarse y trabajar duro lleva a resultados exitosos. El camino hacia la mejora está lleno de fracasos, sin embargo, mientras exista pasión, curiosidad y compromiso se puede alcanzar lo deseado.

En la mentalidad de crecimiento los elogios basados en el esfuerzo tienen mejor resultado en el desempeño posterior. Estos elogios, por ejemplo, validan la constancia y la superación de obstáculos.

Mirar al fracaso y abrazarlo

La equivocación no es el final de un camino, es un trampolín hacia otras etapas más plenas. Observar el fracaso como una oportunidad valiosa de aprendizaje caracteriza a una persona con mentalidad de crecimiento.

La experiencia del fracaso nos brinda conocimientos valiosos y cada error representa una oportunidad de aprendizaje. Aquellos con una mentalidad fija ven el error como el final de su camino, en lugar de percibirlo como un escalón para continuar avanzando.

Aceptar comentarios constructivos con atención

El feedback es siempre un regalo, una forma de mejorar y crecer. Escuchar con atención, valorar las palabras y usarlas para cambiar de forma positiva es una manera de alimentar la mentalidad de crecimiento.

Celebrar el éxito de los otros

Estar genuinamente feliz por los demás, verlos como fuentes de inspiración y disfrutar de su momento es parte del desarrollo personal. Rodearse de personas que quieran impactar en el mundo de manera positiva es también una manera de desarrollar el mindset de crecimiento.

Según Liliana Alvarado, directora y docente, la vida no se define por cómo la describimos, sino por cómo la percibimos. La sensación de estar en el camino correcto, de cometer errores y aprender de ellos, renueva nuestra mente e inspira a esforzarnos más y mejorar continuamente.

La mentalidad es maleable e incluso puede cambiar según las circunstancias, con determinación y esfuerzo se pueden alcanzar grandes hitos. Rodéate de gente con este mindset en el MBA de la Escuela de Postgrado de la UTP, donde el objetivo es que seas un agente del cambio en la sociedad.

Autor
PostgradoUTP

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