¿De cuánto tiempo fue la demora del último proyecto en tu empresa? En la línea de producción, ¿cuáles fueron las etapas menos productivas?

¿Recuerdas qué tanto costó la comunicación entre los distintos equipos de trabajo asociados? Sacar adelante un proyecto puede hacerse sin retrasos en la toma de decisiones y con una mayor eficiencia productiva, si se organiza todo bajo una metodología ágil con Scrum.

Esta metodología tiene dos pilares fundamentales: la flexibilidad y la velocidad. Ambos son valores claves para cualquier empresa en el Perú que quiera ganarse un lugar en un mundo corporativo cada vez más competitivo. Por eso, hoy te invitamos a conocer la importancia de implementar una metodología ágil con Scrum en tu empresa.

¿Cuáles fueron las primeras empresas en usar Scrum?

Para entender cuáles son las ventajas que te brindan estas buenas prácticas de trabajo que usan hoy empresas como Apple, PayPal, Facebook o Zara, hace falta primero que conozcas de dónde surgió el Scrum y quiénes fueron las compañías pioneras en su uso.

Fuji, Xerox, Canon, Honda, NEC, Epson, 3M y Hewlett-Packard son las empresas que comenzaron a cambiar la forma de organizar el trabajo de sus equipos. A mediados de la década de los ochenta, estas corporaciones entendieron que imponerles a sus equipos las metodologías tradicionales retrasaba sus operaciones, les creaba una resistencia al cambio y, lo más importante, restaba flexibilidad a la hora de crear nuevos productos.

Estas empresas tecnológicas con sedes centrales en los Estados Unidos y Japón empezaron con el ensayo de lo que luego se conocería como las metodologías ágiles.

Básicamente, estos procedimientos tratan de organizar los procesos complejos y potenciar la adaptabilidad y la experticia de los empleados para obtener resultados más eficientes y más valiosos para los clientes.

Los primeros ensayos de las metodologías ágiles como Scrum empezaron por romper con la tradicional segmentación de los equipos especializados y su posterior engranaje como si se tratara de una carrera de relevos. En otras palabras, se deshicieron de la rigidez de las fases diferenciadas para el desarrollo de un producto, diseño, desarrollo piloto, pruebas y luego, la producción final.

Estas empresas tecnológicas se dieron cuenta que elevaban su productividad, cuando actuaban con pequeños equipos integrados por distintos empleados especializados que trabajaban de forma conjunta, como si se tratase de un equipo de rugby. De hecho, de este deporte inglés surgió el nombre y la analogía que ahora identifica a este marco de trabajo.

El Scrum es como se le conoce en el rugby a la formación del círculo entre los jugadores al momento en que un equipo trata de llevar la pelota hacia adelante y el otro equipo trata de frenarlo como parte de la disputa.

Esta organización utiliza el mismo principio que se busca reproducir en las empresas y es que el equipo de trabajo comparta un lenguaje, un objetivo para salir a jugar como una unidad. Esta actuación conjunta es lo que les permite tener más flexibilidad y explotar su máxima velocidad.

¿Cuáles son los principios del Scrum?

Scrum es un marco de trabajo para organizar la gestión de proyectos. Esto se aplica en ámbitos empresariales que van desde la creación de un nuevo software o producto hasta la estrategia de producción o de logística.

Hirotaka Takeuchi y Ikujiro Nonaka fueron quienes describieron, por primera vez, este método de trabajo a partir de sus observaciones y análisis de los sistemas de producción de las empresas tecnológicas. Su trabajo fue publicado en la revista Harvard Business Review en enero de 1986.

En esta primera presentación ya se recogían los seis principios más reconocidos de Scrum:

  1. Equipos auto organizados
  2. Equipos multidisciplinares
  3. Responsabilidad que recae en el equipo completo
  4. Fases de producción y desarrollo que se solapan entre sí
  5. Transferencia de conocimiento entre equipos distintos
  6. Proceso menos controlado

Hoy, estos mismos principios son los que guían la creación de equipos para proyectos como lo hace Facebook. Si el gigante tecnológico necesita, por ejemplo, desarrollar una mejor versión de su aplicación móvil reúne a un grupo de seis o siete trabajadores que son expertos en áreas claves para ese proyecto como conexión móvil, diseño móvil y programación instalándolos en una misma oficina para que trabajen en conjunto hasta que la nueva aplicación esté lista.

Este método de trabajo permite que se favorezca la transparencia sobre el estatus del proyecto, porque al estar físicamente en el mismo espacio, no necesitan utilizar largos reportes de actualización, ni tampoco pierden tiempo en decenas de emails que van y vuelven.

Esta dinámica también le permite al equipo de trabajo lidiar de forma más expedita con las dificultades que surjan en el desarrollo de la nueva aplicación móvil. Permite, además, que todos los integrantes del equipo puedan inspeccionar el avance del nuevo producto con lo que se disminuye el tiempo de las pruebas preliminares y también se reduce la cantidad de horas invertidas en el proyecto porque los ajustes pueden introducirse casi de forma inmediata.

Si quieres aprender más de metodologías ágiles y marcos de trabajo, en la Escuela de Postgrado de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), ofrecemos el curso de especialización en Proyectos Ágiles con Scrum. Esta es una oportunidad clave para que obtengas un nuevo aprendizaje significativo para tu carrera profesional.

Autor
PostgradoUTP

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