En el área de construcción es importante contar con habilidades para la planificación y el control, especialmente ante proyectos de edificación de gran envergadura. Contar con ellas, junto al adecuado conocimiento técnico, permitirá que se apliquen metodologías innovadoras, efectivas y que produzcan resultados sostenibles.

Una gestión de proyectos exitosa en este sector puede verse reflejada en espacios urbanos funcionales, accesibles, seguros y atractivos, donde cada pieza del engranaje represente un beneficio para los habitantes del lugar. Por ello es imprescindible desarrollar habilidades en espacios de organización, control y liderazgo. Te contamos más sobre cómo lograrlo a continuación:

Gestión de proyectos: descubre algunas claves

La gestión de proyectos es una disciplina que establece mejoras continuas en los procesos para lograr proyectos productivos.

En las organizaciones que apuestan por el desarrollo tecnológico, se diseñan e implementan estrategias que contribuyen a trabajos de infraestructura que tengan una larga vida útil, sean sostenibles, cumplan con el tiempo estimado y, produzcan una utilidad económica.

Para ello, el gestor de proyectos debe comprender las cuatro grandes áreas que implica su labor:

  • Planificación: en los proyectos de edificación, planear cada actividad y requerimiento de forma eficiente implica aumentar la productividad. Por ello, se debe conocer los fines de la estructura, los costos estimados de su construcción y el plazo de realización. Al identificar estos aspectos a partir de data y documentos, se puede establecer una línea de trabajo donde cada recurso asignado tenga claridad respecto a qué le corresponde hacer.
  • Organización: dentro de un proyecto de infraestructura cada área de la construcción debe tener un objetivo principal y un conjunto de tareas a seguir para alcanzarlo. La organización consiste en asignar estas tareas a profesionales con conocimientos firmes en el tema, que puedan también autogestionar su cumplimiento. La inspección frecuente también es parte de la organización, ya que permite detectar fallas antes de que estas se conviertan en errores graves.
  • Liderazgo: en la gestión de proyectos el líder facilita que se lleve a cabo una estrategia sólida, gracias a que fomenta la eficiencia, la productividad y la adaptabilidad en los demás miembros del equipo con sus propias acciones. Un buen gestor de proyectos ve en su equipo a otros agentes de cambio que pueden transformar de manera positiva la estrategia y llevarla a cabo de forma óptima.
  • Seguimiento y control: en un proyecto de edificación es necesario coordinar y sincronizar esfuerzos para alcanzar los objetivos en el tiempo definido. Por ello, el gestor debe establecer estándares para medir el desarrollo del proyecto. Los estándares en un proyecto de infraestructura involucran aspectos como la gestión de la información, garantía de calidad, uso de los recursos y rendimiento.

Habilidades del gestor de proyectos

La gestión de proyectos productivos es un trabajo de capas, que requiere a profesionales capacitados también en diversas habilidades blandas, esenciales para llevar a buen término las edificaciones. Entre ellas se encuentran:

  • Comunicación: el diálogo asertivo y la escucha atenta deciden la tasa de éxito de cada proyecto. Una instrucción comunicada de forma eficiente genera un mejor desempeño y reduce riesgos.
  • Resolución de conflictos: un buen líder sabe mantener la armonía entre sus colaboradores y manejar las situaciones estresantes de forma que disminuya su impacto en la realización del proyecto. Un buen gestor establece un sistema que predice el conflicto, antes de que ocurra, y prevee una manera de resolverlo, lo que ahorra tiempo y dinero.
  • Gestión de riesgo: las medidas preventivas son esenciales en el desarrollo de proyectos productivos. Un buen director o gestor de proyectos reduce la incertidumbre a través de la planificación, la identificación y el análisis de los riesgos presentes en el proyecto.
  • Negociación: todo gerente debe desarrollar su capacidad de negociar. En su rutina diaria se encuentra con clientes, empleados y agentes externos que tienen múltiples necesidades, por esto, debe dirigir la conversación y mostrarse flexible, persuasivo y seguro, brindando siempre posibles soluciones. En su capacidad para negociar se apalanca un proyecto de buena calidad y cumplido en los plazos determinados.

Proyecto de edificación productivo: metodologías para lograrlo

En el área de la construcción se usan cada vez más tecnologías, softwares o métodos que guían la gestión de proyectos con la intención de reducir los costos excesivos y los retrasos en las entregas. Empresas como RUMI Grupo Inmobiliario manejan entre sus servicios una oficina de POM para orientar a las constructoras en la realización de proyectos de edificación. Entre estas destacan dos que se apoyan en la transformación de los flujos de trabajo o fases de construcción para reducir los tiempos de entrega:

La metodología Building Information Modeling (BMI)

Un sistema que engloba la representación digital de las características físicas y funcionales de una construcción. Es decir, es un recurso de conocimiento compartido que indica la base y las fases de la construcción para facilitar la toma de decisiones desde que inicia como idea hasta que se desarrolla.

Cuenta con elementos que tienen todas las características (físicas y lógicas) del proyecto de infraestructura y permite entender el comportamiento de la edificación en un entorno virtual antes de que se inicie su construcción física.

Un ejemplo de su importancia es que se usa para agilizar los proyectos de inversión pública que maneja el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Luego de la experiencia de gestión de proyectos con respecto a los Panamericanos, las instituciones gubernamentales contemplan ahora las mejores prácticas para la realización de proyectos de construcción eficientes y sustentables.

Lean Construction

Basada en la metodología Lean Production, esta adapta los principios de mejora continua, para reducir las actividades que no enriquecen el proyecto y optimizar aquellas que sí lo hacen, como el control de desperdicio de materiales o la prevención de accidentes laborales.

Este método desarrolla el proceso de construcción en fases y etapas que se centran en crear un buen sistema de producción que minimice los defectos, las demoras, el exceso de procesado, las fallas de producción, los inventarios mal calculados o el movimiento inútil de personal.

El Edificio Zero KÖMMERLING, sede de Profine Iberia, en Madrid, España, es una muestra del uso de esta metodología. Este conjunto de oficinas tiene como norte consumir energía en igual o menor proporción en que la produce.

Para desarrollar un proyecto de edificación productivo es necesario integrar los conocimientos técnicos con aquellos procedimientos de ejecución, más gerenciales, que tengan por objetivo reducir tiempos de entrega, hacer buen uso de los recursos y entregar edificaciones de alta calidad.

En la Maestría en Gestión de la Construcción de la Escuela de Postgrado de la UTP podrás formarte en la gerencia de esta clase de proyectos para poner en práctica metodologías innovadoras, desarrollar y fortalecer las habilidades interpersonales y ejecutar acciones desde una perspectiva global que garantice resultados óptimos en tu trabajo.

Autor
PostgradoUTP

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