La cultura organizacional instaura a través del liderazgo un modus operandi laboral inspirado en la motivación y compromiso con los objetivos de su empresa.

¿De qué trata la cultura organizacional?

Con el fin de dinamizar procesos, prever eventualidades y maximizar la calidad del servicio o producto final, la gerencia de una empresa planifica al milímetro las acciones que disponen sus unidades de trabajo. Bajo esa perspectiva, el logro de objetivos parece inapelable de contar con una adecuada performance a cargo de los empleados. No obstante, ni la mejor dirección estratégica avala el éxito de un proyecto sin una cultura organizacional previamente implementada por los gerentes de una empresa.

¿Pero de qué trata implementar una cultura organizacional? Vivimos propensos a nuevos desafíos e imprevistos en el diseño de nuestra estrategia competitiva que no siempre se absuelven con el cambio de táctica comercial, la adquisición de nuevas maquinarias o tecnologías de última generación; mucho menos alternando continuamente el personal. Por el contrario, la tendencia propuesta por los MBA de Maestría en Administración de Empresas modernos, propone que las marcas respondan a estos retos bajo autonomía de sus propios colaboradores en base a un clima laboral afecto a sus necesidades y motivaciones.

¿Pero cómo lograr que nuestro recurso humano se involucre con desempeñar eficientemente sus funciones e innovar respuestas sin necesidad de exigencias incómodas o sobretiempos inútiles? Establezca una filosofía de trabajo que comprenda tanto el desarrollo de su empresa como el desarrollo personal de sus colaboradores a través de una cultura organizacional que componga, como menciona el teórico Edgar Schein, “un conjunto de creencias inventadas, descubiertas o desarrolladas por un grupo a medida que aprende a afrontar sus problemas de adaptación externa y de integración interna que ha funcionado suficientemente bien para ser juzgada válida y, consiguientemente, para ser enseñada a los nuevos miembros como el modo correcto de percibir, pensar y sentir sobre estos problemas”.

¿Cuáles son los beneficios de la cultura organizacional?: el caso Disney.

Acorde al conocido proverbio empresarial de “la cultura sigue a la estrategia”, Corporación Disney® asimila implacablemente la mítica frase del historiador Adam Chandler con la cultura organizacional que profesa. Para ellos, hacer feliz al cliente a través de la experiencia mágica de su parque temático, es igual de importante que gestionar el clima laboral y potenciar las competencias laborales de sus colaboradores. De acuerdo a un artículo de Silvia Sánchez, estratega digital de LinkedIn, “el objetivo de los empleados es hacer agradable la estancia de los ‘invitados’ no clientes; lo cual no es tarea fácil porque la gente se cansa, se pierde, se irrita, tiene calor, busca al empleado y se enfada con él. La compañía se asegura que los empleados entiendan su papel en el ‘gran espectáculo’”.

Es a raíz de ello que todos los miembros de su firma, tanto elenco de artistas, trabajadores y personal de servicio (otro punto para Disney® al fomentar la formación integral de todo su staff) cuentan con un capítulo especial en su programa de capacitación global llamado Disney® Traditions: un adiestramiento especial impartido en la Disney® University (DU) donde ofrecen cursos especializados de atención al cliente e inculcan altos valores corporativos como la honestidad, la amabilidad, la buena atención y la cordialidad con los visitantes del parque. El resultado: un grupo humano que trabaja para Disney® desde la perspectiva del socio comprometido con el crecimiento de su empresa, mas no como la del colaborador obligado a subsistir en un ambiente laboral ajeno a sus expectativas de crecimiento.

Como menciona Sánchez, los colaboradores “asisten al teatro para aprender a ser actores de una ‘gran obra especial’. Allí todos están en escena. El personal usa ‘vestuarios’, no uniformes. Todo el que trabaja en Disney es ‘anfitrión’ y ‘actor’”. ¿Sabe por ejemplo qué sucede cuando una muñeca se extravía en ese maravilloso parque temático? No existe una oficina de objetos perdidos común y corriente donde puede que se recupere. Si una empresa maneja el slogan de “donde los sueños se hacen realidad” y lo hace parte de su cultura, la muñeca no solo será buscada rigurosamente: luego de encontrarla, el personal de trabajo le aseará el cabello, confeccionará un nuevo vestido, le hará fotografías con una princesa Disney® y la regresará a su dueño junto a un álbum de fotos con las “aventuras que vivió” mientras estuvo perdida.

¿Cómo impulsar una cultura organizacional a través del liderazgo en la gerencia?

Si cree que hay muchos detalles por afinar en el clima laboral de su empresa luego de comprobar cómo la maquinaria Disney® alcanza sus objetivos a través de una cultura organizacional idónea, el reconocido teórico del liderazgo, Zack Wenger, tiene unos consejos idóneos para usted:

  1. Involucrar a los gerentes en el proceso de desarrollo.

    Una investigación a cargo de la firma de desarrollo de liderazgo Zenger/Folkman para la revista norteamericana Forbes indica que, para una muestra de 61 líderes en la industria financiera, existe el doble de probabilidad de consolidar sus planes de desarrollo siempre y cuando cuenten con el respaldo de la gerencia de las empresas que direccionan.

  2. Fomentar el desarrollo personal de la comunidad laboral.               

    A  pesar de la tendencia, si cree que aún existe una barrera entre el trabajo diario y el desarrollo de su personal, reformule su punto de vista. Estas no son actividades competitivas sino complementarias que favorecen las competencias laborales de los trabajadores en favor de ellos y más de su empresa. Tome este uso de recursos más como una inversión que un gasto para mejorar sus procesos. Recuerde que un personal que siente que su empresa impulsa medidas en pos de su beneficio y desarrollo, es un personal preocupado por retribuirle su atención con innovación y trabajo.

  1. Implementar conceptos de liderazgo y principios en todas las directivas de recursos humanos.

    Las actitudes seleccionadas como base para el desarrollo de los líderes de una empresa como el fomento del desarrollo personal, creación de una filosofía de trabajo integral, beneficios laborales a través de la meritocracia y generar un clima de trabajo de alto rendimiento, no deben limitarse solo a su competencia. Estás deben introducirse en la selección, gestión del rendimiento y compensación de todos los empleados.

La finalidad de la cultura organizacional, entonces, más allá de contar con una dirección estratégica enfocada en la satisfacción del cliente; es fomentar en los trabajadores un compromiso emocional autónomo con los objetivos de su centro laboral luego de asimilar las políticas de convivencia y trabajo de la empresa, para adaptarlas a su desempeño laboral. En palabras de Jennifer Amozorrutia en un artículo para Forbes México, “las organizaciones cuentan con una cultura, compuesta por una serie de normas, creencias, rituales, códigos y valores que, compartidos, guían la actitud y el comportamiento de los colaboradores y conjugan la identidad de la misma. Es lo que mueve a la organización”. En base a ello, la propuesta del MBA de Maestría en Administración de Empresas impartido por la EPGUTP, propone una visión integral del desarrollo de metas empresariales al involucrar la fuerza laboral de su empresa con sus propósitos a corto y mediano plazo.

Finalmente, solo recuerde y reinterprete la frase de Lee Cockerell, exvicepresidente ejecutivo de operaciones de Disney®, a su modus operandi empresarial: “no es magia lo que hace que todo funcione. Es nuestro modo de trabajar lo que origina la magia”.

Autor
PostgradoUTP

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