Los ejecutivos de alto nivel enfrentan a diario el desafío de tomar decisiones estratégicas que afectan directamente el rumbo de sus organizaciones. Son decisiones de peso, en ocasiones tomadas con un tiempo límite y bajo mucha presión.

Por eso, es tan importante que los líderes empresariales se formen en la toma de decisiones, entendiendo ésta como un proceso que implica recopilar información, transformar la data en insumos para el análisis y finalmente, elegir una opción entre todas las disponibles.

Una mala decisión empresarial no solo tiene consecuencias sobre el negocio, sino sobre las vidas de las personas que dependen de él directa o indirectamente. Los gerentes son conscientes de lo que tienen entre manos al tomar una decisión y se preocupan por hacerlo de la manera correcta siguiendo un método. A continuación, se detallarán los pasos básicos para tomar decisiones estratégicas:

1. Observar el problema

El primer paso de toda decisión estratégica es entender cuál es el panorama actual y a dónde se quiere llegar. Esta etapa implica asumir que hay un problema real que necesita ser atendido y que el ejecutivo tiene en sus manos los recursos para solucionarlo.

En lo posible, es importante consultar con los actores involucrados cuál es su visión sobre la situación actual. Siempre es útil tener otras perspectivas del problema que ayuden a observarlo en toda su complejidad.

2. Revisar el objetivo

Toda decisión lleva implícita una consecuencia. Cuando el objetivo, el porqué y el para qué se debe tomar una decisión está claro, es más fácil dirigir la brújula hacia el lado correcto.

Incluso cuando se trata de una situación inicial donde todo funciona, pero que se busca, por ejemplo, crecer las ventas o aumentar las ganancias, tener claro este objetivo permitirá identificar las acciones que harán posible alcanzarlo.

3. Evaluar los recursos

Saber con qué se cuenta y con qué no para la ejecución de la decisión estratégica es esencial antes de tomarla. De lo contrario, se puede incurrir en falsas expectativas o decisiones irreales que nunca llegan a ver la concreción, ocasionando frustración entre los equipos.

Los recursos que se evalúan son tanto humanos como financieros y logísticos. El tiempo también es uno de los recursos a tomar en cuenta dentro de la evaluación.

4. Analizar las alternativas

Cuando se trata de decisiones ejecutivas de alto nivel, la lista de pros y contras al momento de tomar una decisión se queda corta. El análisis de las alternativas debe hacerse con base en criterios como el tiempo de ejecución, los recursos que requerirá cada alternativa, los beneficios a largo plazo y la alineación con los objetivos estratégicos de la gestión.

5. Tomar la decisión

En función de las alternativas presentadas y su análisis, el gerente debe decidir cuáles son los criterios de evaluación que privan sobre los otros y en función de ello, evaluando toda la información disponible, tomar una decisión.

No en todas las decisiones los criterios que prevalezcan serán los mismos. En una oportunidad quizás el tiempo sea quien prive sobre otros criterios, mientras que en otra decisión los recursos humanos serán la prioridad. Depende del problema y sus circunstancias.

6. Ejecutar, hacer seguimiento y aprender

La toma de decisiones estratégicas no termina cuando se toma la decisión. Al contrario, inicia un segundo proceso de ejecución, seguimiento y aprendizaje continuo para comunicar la decisión a los involucrados, ponerla en marcha y observar si el problema se resuelve o no.

Cuando este paso no se asume como parte de proceso decisional, el ejecutivo corre el riego de la inoperancia y el estancamiento. Una decisión estratégica no es tal hasta que no se ejecuta y se empieza a aprender de ella evaluando lo que funcionó, lo que no y qué se puede aprender.

Aunque estos pasos no luzcan complejos de llevar a cabo, el verdadero reto para un gerente es pasar conscientemente por todos estos estadios, a veces con el tiempo en contra o con la presión de un equipo que espera por una decisión ejecutiva para ponerse en acción.

Gracias a la experiencia, los ejecutivos de alto nivel tienen integrados estos pasos a su proceso de toma de decisión diaria. Estos brindan un marco de seguridad y fiabilidad a los gerentes que se agradece especialmente en tiempos de incertidumbre.

Para formarte en el arte de la toma de decisiones estratégicas, la Maestría en Administración de Empresas (MBA) de la Universidad Tecnológica del Perú te ayudará a adquirir estas habilidades e integrarlas a tu gestión como líder empresarial.

Autor
PostgradoUTP

ESCRIBE UN COMENTARIO