Así como un piloto de avión debe practicar muchas horas en un simulador antes de volar, estas herramientas digitales también están disponibles para los gerentes empresariales, los líderes comerciales y los emprendedores.

Los Simuladores de Negocios son parte de las herramientas usadas en los MBA y otros espacios académicos para favorecer el aprendizaje empresarial de una forma única.

Esto quizás suene a la implementación de un videojuego, pero va mucho más allá y tiene ventajas determinantes a la hora de aprender a administrar una empresa, sin importar su tamaño o giro.

¿Qué son los Simuladores de Negocios?

Son herramientas digitales desarrolladas para que se pongan a prueba estrategias empresariales, sin tener que poner en riesgo el capital de una empresa, un lote de mercancías, o, incluso, relaciones comerciales claves para una compañía.

La firma consultora McKinsey y Compañía utilizó por primera vez un simulador de negocios con fines educativos en los Estados Unidos en 1957. Aunque fue a finales de la década de los setenta, cuando empezaron a usarse diferentes tipos de simuladores de negocios para entrenar a los gerentes de forma masiva.

Entender por qué hoy los Simuladores de Negocios están incluidos en cualquiera de los grandes programas de formación de Administración de Empresas o MBA es muy sencillo: ofrecen un buen canal para practicar decisiones empresariales.

Estas herramientas digitales ofrecen las siguientes ventajas:

  1. Integrar diferentes áreas de experticia

Quienes cuentan con experiencia laboral, saben muchas de las grandes decisiones empresariales no solo están circunscritas a un área específica de la compañía.

Para los líderes empresariales es crucial manejar el panorama completo y aprender a tomar decisiones que sean relevantes en todos los ámbitos de la empresa.

Un Simulador de Negocios les permite a los aprendices crear y administrar empresas desde su momento inicial y verlas crecer según su participación de mercado.

  1. Obtener los resultados en un menor tiempo

Las aerolíneas utilizan los simuladores para que sus pilotos aprendan a lidiar con las peores condiciones de clima o cuando se presentan fallas con el avión. Conocer los resultados de las maniobras emprendidas por los pilotos en un corto tiempo es una de las facilidades que solo les pueden brindar estos juegos. En el mundo empresarial ocurre lo mismo.

¿Qué tan efectiva puede terminar por ser una determinada campaña digital para Facebook? ¿Se eligieron a los mejores socios comerciales internacionales o por el contrario, resultaron ser una preocupación adicional con la cual maniobrar? ¿Cuál puede ser la eficiencia del nuevo equipo de trabajo? Las respuestas a todas estas preguntas pueden significar meses de experimentación, pero en un simulador de negocio, estas experiencias puedan tenerse y evaluarse en mucho menos tiempo.

Por ejemplo, pueden medir cómo se venden sus nuevos productos, cómo rinden sus equipos de trabajo (y los beneficios sociales que les entregan), así como los tipos de socios que pueden ayudar o afectar la rentabilidad de una empresa, todo en un ambiente simulado.

De hecho, es interesante cómo muchos de los Simuladores de Negocios actuales han sido inspirados en el crecimiento y las decisiones empresariales tomadas en el micro mundo de las empresas tecnológicas que hacen vida en el Silicon Valley de los Estados Unidos.

Los Simuladores de Negocios brindan la posibilidad de que los gerentes puedan experimentar con sus modelos empresariales antes de asumir las riendas de proyectos reales de gran escala. De este modo se adquiere mayor experiencia con menores riesgos.

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Autor
PostgradoUTP

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