Existen diversas metodologías,con un amplio rango de aplicación, cuya utilización en el campo empresarial mejora el desempeño de las organizaciones; el design thinking es una de ellas.

Esta disciplina se enfoca en encontrar soluciones centradas en las personas, basándose en el acto de empatizar para obtener resultados viables, deseables y factibles. Se puede aplicar para manejar el equipo interno, mejorar la satisfacción laboral o crear un nuevo producto o servicio.

¿Por qué es importante conocer las fases del design thinking?

El design thinking adquiere su forma hacia finales de los ochenta, en la Universidad de Stanford, cuando los profesores David M. Kelley y Tim Brown trabajaron en la fundación de la firma de diseño IDEO. A través de los años estos profesionales lograron definir los pilares de esta disciplina: sus cinco fases.

Estos pasos, que implican cuestionar y procesar información desde diversos ángulos, son una forma de redefinir retos y mejorar ideas. Gracias a su aplicación, empresas y personas pueden presentar alternativas factibles, generadas desde una perspectiva objetiva, con datos comprobados e interacción real por parte del público al que se dirigen.

Empatizar en el design thinking: la fase principal

Empatizar en el design thinking es clave

Las diferentes fases deben implementarse desde la necesidad de generar una solución al aspecto o problema que se está abordando, centrándose en la persona afectada. En este sentido, la empatía es clave.

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Desde el conocimiento de la persona, de sus carencias y deseos, es más sencillo desarrollar innovaciones que faciliten sus acciones, bien sea como consumidor, empleado o empleador. 

El design thinking es una metodología de mejora continua, cíclica, donde el ser humano debe ser el centro de todas las decisiones que se toman. 

Fases del design thinking: mapa a seguir

1. Empatizar

Empatizar en el design thinking es pensar, sentir y actuar como la persona afectada por el problema que se desea solucionar. En esta fase es fundamental escuchar, observar y experimentar tal como lo haría el usuario o público objetivo. 

A través de la empatía se crean productos diseñados para solventar necesidades, puesto que se vive en la piel del usuario sus propias dificultades. 

En esta fase se pueden usar mapas de empatía, entrevistas etnográficas, lluvia de ideas, experimentos de primera mano, entre otras herramientas. Es muy importante para empatizar abandonar el ego y las creencias limitantes, abriendo la mente para comprender el contexto, los desafíos y las diferentes formas de pensar de los otros.

Al empatizar en el design thinking se privilegian los resultados cualitativos sobre los cuantitativos, ya que se buscan hechos que generen una mejor experiencia.

2. Definir

Una vez que se conocen los desafíos de los usuarios, aquellos a los que va dirigida la posible solución o soluciones, se debe definir con claridad el problema y el enfoque que se usará para abordarlo. 

En esta fase se formulan oportunidades y se le da sentido a todo lo que se ha absorbido a través de la empatía. En la fase de definición se vacían notas, se agrupa información de manera detallada y se analiza para avanzar a la siguiente fase.

3. Idear

Empatizar en el design thinking implica también abrirse a las múltiples respuestas. En la fase de ideación se generan diversas soluciones, desde un enfoque multidisciplinario y colaborativo, para el problema. 

En este punto se debe seleccionar una ruta para materializar las soluciones propuestas. En la ideación la divergencia y la creatividad son necesarias para la propuesta de ideas diferentes, soluciones que no hayan sido aplicadas antes al campo que estamos abordando.

De todas las fases del design thinking deben quedar registros que faciliten las acciones posteriores.

4. Prototipar

Acá se ponen en práctica las ideas para acercarse a la solución final. Estos prototipos deben ser rápidos, económicos de hacer y usables. El usuario final debe probarlos para obtener su retroalimentación.

Esta fase de experimentación, o prototipado en design thinking, tiene como objetivo que la idea se vuelta una realidad y que pueda mejorarse a través del testeo. El prototipado debe ser iterativo, es decir, pueden repetirse diferentes prototipos para hallar una buena solución.

5. Testear o validar

En esta fase del design thinking es importante no perder de vista esta pregunta: ¿cómo evoluciono lo que estoy creando? La retroalimentación hacia el prototipo es lo que permitirá comprender si se ha llegado a una buena solución o aún falta trabajo. Esto se logra evaluando las experiencias y recopilando información para mejorar.

Hacia el final de las fases del design thinking el desarrollo de las soluciones deben ser viables para las organizaciones, deseables para su público y factibles desde el punto de vista técnico y económico.

En el MBA de la Escuela de Postgrado de la UTP usamos el design thinking como estrategia para mejorar de forma continua el proceso educativo de nuestros agentes de cambio, también para contribuir al desarrollo personal innovador de nuestros estudiantes. Forma parte de nuestra Maestría en Administración de Empresas MBA y protagoniza una verdadera transformación en las organizaciones.

Autor
PostgradoUTP

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